martes, 9 de mayo de 2017

Un amor "clásico"

Voy a ser tu caballo de Troya, me colaré llena de sorpresas.
Voy a ser el volcán que acabó con Pompeya,
ser la bendita desgracia que ronda en tu día,
la impotencia de la distancia,
los suspiros al cristal cuando te marches,
y los besos que se queden en tus labios cuando no puedas darlos.

No voy a ser tu cura, posiblemente tampoco tu perdición,
no voy a depender de ti como no lo hice de nadie antes, ni tú querrás que lo haga,
no vamos a prometernos un "para siempre" pues sabemos que todo acaba,
solo disfrutaremos al grito de "esto es Esparta".

No seremos Apolo y Dafne,
no huiré de tus brazos, sino que buscaré el calor de los mismos.
No nos creeremos Zeus y Hera,
seremos mejores, y tú sabrás dejarte los pantalones puestos.

Hablaremos de las heridas de guerra,
sanaremos las mismas que nos hicieron
para poder rompernos luego nosotros si así lo queremos.
No contaremos el tiempo como un éxito,
no nos ataremos como lo hacen el resto,
no nos permitiremos caer,
y nos dejaremos las tonterías que a ninguno nos llenan.

No sabremos nunca si el hilo rojo se encuentra entre nosotros,
ni siquiera nos replantearemos lo que hacer a la semana siguiente,
no tendremos miedo a caer,
no nos asustará apostar y perder.
Amaremos la victoria como hicimos entre nosotros.

No quiero lluvias de oro,
metamorfosis en animales.
Tampoco ansío lo común,
amo los extravagante.

No seremos la pareja de la que más se habla,
no pasaremos tampoco desapercibidos.
No nos bajaremos la luna que de poco nos serviría,
mejor nos iríamos nosotros a disfrutar bajo la misma.
Y, por último, caería Troya, Esparta, Pompeya...
Caeríamos nosotros, con nuestros corazones a modo de bandera.

viernes, 28 de abril de 2017

¿Metáforas?

La vida es una metáfora, una metáfora única y particular. Sí, son conceptos similares, pero con matices distintos. Y ahí entra nuestra metafórica vida.

En nuestro día a día compartimos mismas rutinas con todo el mundo, nos cruzamos con determinadas personas en determinados momentos un día sí, y otro también. Compartimos las mismas sonrisas, lágrimas, abrazos y besos. Pero son vidas distintas. Somos personas con realidades distintas, y puntos en común. Esa es la grandeza de la primera metáfora de la vida, ser lo mismo en el mismo momento y en verdad ser totalmente distintos.

Y llega otra metáfora de la vida, aunque quizás a esta deberíamos denominarla como una ironía, o, incluso, el cachondeo del más allá sobre nosotros. ¿No sabéis ese momento en el que encuentras lo que buscas, y de pronto parece que otros tres te han encontrado a ti cuando ya estabas de antes? El clásico "ni contigo, ni sin ti", lo de siempre, el "cuando deja de ir detrás, voy yo, porque mi ego no se alimenta solo".

Y, la que más nos remata, luchar por algo que no se ve recompensado. Ponerse un objetivo, luchar, y no cumplirlo. Obviamente queda claro que de todo se aprende, pero la impotencia de saber que no hemos sido suficiente se queda ahí, y luego, ves a otra persona que no ha hecho ni el 15% de tu trabajo y lo ha conseguido. Y te replanteas en qué es en lo que has fallado realmente. Piensas durante días: "¿De verdad no he sido suficiente?".

¿Y qué nos queda después de sentir que la propia vida es una ironía, una metáfora si queremos ser positivos y creernos más poetas? Sobrellevarlas como podamos, tomárnoslas a chiste, e intentar aprender si realmente podemos de ellas. Saltar de una a otra, y disfrutar del viaje. Siempre disfrutarlo con una sonrisa.

sábado, 15 de abril de 2017

No me enamores

No me enamores.

Voy a ser clara. No quiero tu cariño pasajero, tus desvelos al comienzo, tus miradas de deseo, ni tus abrazos desprevenidos. Tu cariño acabará, como lo hace todo en esta vida. Los desvelos se cambiarán por noches de fiesta donde "lo que pasa en la fiesta, se queda en la fiesta". Tus miradas de deseo se convertirán en aquellas de "deja de decir gilipolleces, parece que no me conocieras". Los abrazos desprevenidos pasarán a ser los de cortesía tras cada objetivo, y eso solo con suerte, si conseguimos alguno. 

No busco los piropos y, mucho menos, tus babas. He aprendido a quererme, y a valorarme, porque sé que no debo depender de nadie, y menos en el tema afectivo. Nunca debemos depender de nadie, menos emocionalmente. No quiero un todo al principio que acabe en un nada. No deseo 100 noches de pasión que se consuman en 20, para que acabe todo antes. No me gustaría perder el tiempo, pero eso no se sabe hasta que se invierte. 

No me des las gracias absolutamente por nada, sólo haz lo mismo, que es lo mínimo. No presumas si realmente no valoras, porque entonces aprenderás lo que era cuando lo pierdas. No te subestimes, pero tampoco te crezcas, porque entonces para matarme solo tendré que saltar desde tu ego hasta tu coeficiente intelectual. 

No quiero que me vengas con flores, si solo vas a ser un capullo. No juegues con fuego si no estás dispuesto a quemarte. No tientes a la niña buena si le temes al diablo. No desafíes a quien inventó el juego. 

No me enamores si no vas a hacerlo bien. No intentes a acostumbrarte a mi, porque lo inestable es impredecible. No me vengas con lo material, demuéstrame las cosas de verdad y ofréceme tu tiempo que no se recupera. No me enamores si no vas a ser capaz de terminar lo que empieces. 

No me enamores. 

martes, 4 de abril de 2017

Abril

"Un nuevo mes de cambios", como inocentemente pienso cada vez que comienza una nuevo, pensando que esta vez es la vencida.

"Es tu momento" dicen sin más los que no conocen mi racha, o, los que a pesar de conocerla, más aún inocentemente, me mienten.

"La vida da muchas vueltas" pero, en verdad, al fin y al cabo me conozco esas vueltas de memoria. Son todas iguales, pero con personas distintas. Soy capaz de describir lo que ocurrirá cada día dentro de esos "ciclos" de vueltas que da la vida.

"Vamos a hacer esto", y que no me saques de mi zona de confort, que la liamos. Y, joder, si que la he liado. Y ha sido genial.

"Me encantas" dice el que no me conoce. Deberías preguntar el motivo de la huida del resto.

"Quiero verte, estoy en x sitio" te dice la persona que realmente si quiere verte, y quiere que sea ahora, porque te necesita.

"Aprovecha las vacaciones para descansar" aconsejan los que no saben que lo contrario de dejar la rutina, no es quedar inmóvil, sino hacer todo lo contrario a lo que haces siempre.

"Quédate, porque no quiero perderte" es la mejor declaración que una persona puede hacerte de su amistad desinteresada, son las cinco palabras con las que se resume todo, con las que te abraza y no te suelta sin ni siquiera tocarte.

Abril, no sé si traerás algo nuevo, y prefiero que no lo hagas si no va a ser bueno y duradero. Tú sabes de sobra con quién me quedo, sólo no me los arrebates. Trátame bien, como debieron haber hecho los meses anteriores. Demuéstrame que eres el bueno, haz que me trague las palabras en las que afirmo que tú no serás el mes de verdad.

domingo, 26 de marzo de 2017

Arte

Arte.
Me causaba miles de impresiones.
Me provocaba miles de sensaciones.
Era frío y calor a la vez.
Era soledad y muchedumbre.
Era alegría de mis penas, tristeza de mis alegres días.

Arte.
Su voz era arte.
Una melodía armoniosa, con altibajos discontinuos.

Arte.
Sus manos eran arte.
Sus abrazos podían reconstruir una ciudad,
derribar todos los muros que quisiera.
Sus caricias provocaban los mayores escalofríos,
la muerte si así se lo hubiera propuesto.

Arte.
Su sonrisa.
Su piel.
Su color.
Su caminar sin rumbo.
Sus sueños sin sentido.
Sus aspiraciones más recónditas.

Arte.
Era arte en su totalidad.
Y el arte no es belleza.
El arte está hecho para hacernos sentir cosas.