jueves, 5 de abril de 2018

Sentimientos nómadas

   Todo el mundo ha encontrado su sitio. Yo todavía no lo he hecho. En múltiples ocasiones me han hecho pensar que era por mi culpa, y, menos mal que nunca llegué a creérmelo ni cambié por ello. Esas mismas personas añoraban crecer, crecer sin moverse del sofá, sin leer, sin experimentar. Sin dar en su vida ningún cambio significativo, sin luchar contra la marea.

   Y yo sigo aquí sin encontrar mi sitio, mi gente, mi lugar, mi hogar. ¿He de sentirme mal por no haber terminado de encontrarme ni de encontrarlo? No creo que sea así. Si en caso contrario sí que debo sentirme mal, creo que, entonces, permaneceré toda mi vida con esa obligación de sentirme mal, pues no me veo capaz de quedarme en un solo lugar. 

   Y después de tanto hacerme pensar, como si la culpa fuera mía, decidí mirar las cosas desde otra perspectiva. ¿Y si en realidad esa gente que tanto había encontrado su lugar y se había rodeado de ese círculo de amistades tan idealizado solo se había quedado en su zona de confort? 

miércoles, 21 de marzo de 2018

Amor propio

"¿Cómo estás hoy, cariño? Te ves genial. Llevas ya un tiempo pasando una mala racha, pero venga, dame una de esas sonrisas que tú ya sabes. Ese outfit que llevas hoy te sienta genial, tus caderas son maravillosas. ¿Y el pelo? Eres la leona más salvaje y atractiva que jamás he visto.

¿Cómo te ha ido el examen? Sé que te preocupa, pero aunque ahora falles, siempre tienes que seguir luchando, créeme, eres capaz de todo y de más, de mucho más de lo que te propongas. Eres más fuerte de lo que te piensas. 

¿Has visto las miradas de hoy? Me encanta cuando te pones lo que quieres y te resbala lo que digan, piensen o cuchicheen. Eres maravillosa. Tienes una personalidad que me apasiona. Una cabecita tan bien asentada y, a la vez, tan llena de locura.

Hay que joderse, eh. Que te levantas maravillosa, pero pasan las horas y vas a mejor, hasta en pijama, en chándal o para ir a una boda.

Intenta terminar bien el día, y disfruta, disfruta que te lo mereces. Te quiero"

- le dije a aquel reflejo mío en el espejo.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Dicen tantas cosas

Dicen que hay quien te da la espalda, pero te sigue mirando de reojo. Y ojalá sea así. No mentiré en que me giro y sonrío, esperando que me veas. Sin embargo no mereces mi sonrisa, sonrío por mi, por gusto, esperando en ti alguna reacción sabiendo que no eres el motivo.

Dicen que nada hay más duro que una despedida, pero mienten. Mienten y se equivocan, y no lo saben. No lo saben porque duele más ni siquiera poder despedirse. Tal y como nos pasó. Y posiblemente eso era lo mejor, porque quizás, las únicas opciones eran: no despedirnos o que no hubiera un final aunque fuera necesario.

Me alegro de todo, de lo bueno, porque aunque poco, me hizo feliz; por lo malo, porque me abrió los ojos, porque me demostró que incluso dentro de mi supuesta felicidad todo era una falsa apariencia, porque entender las cosas me ayudó a ser quien soy.

Gracias, porque nada me enorgullece más que ser quien soy.



lunes, 19 de febrero de 2018

Eres música

Eres mi melodía,
mi ritmo,
mi cantante.
Eres la persona que endulza mi vida,
que me hace disfrutarla.

No eres cárcel,
no eres retención.
Eres dador de alas,
el impulsor para que salte y las use.

Eres el ritmo de mis pasos,
el azúcar del café,
la tirita que alivia la rozadura,
el aprobado cuando temes lo peor.

Eres el océano en calma,
la playa al atardecer en abril,
el día libre del trabajo,
eres el alma en paz.

Eres los acordes perfectos,
eres la música de fondo,
la banda sonora de mi vida,
la música que amansa a las fieras.
Porque eres música, y la música calma.
Y la música es vida.



jueves, 15 de febrero de 2018

El del adiós

Ha pasado tanto tiempo que creo que las heridas han cicatrizado, pero es muy incierto a la vez, pues siento que si me echas sal, aunque la herida esté cerrada, me va a escocer. Y lo sé, lo sé porque me escuece.

Pensé que no era un sentimiento bueno, que lo que quería era venganza, pero, ¿cómo podía ser de esas personas que le desean el mal a quien han querido? Sería ir en contra de mis principios.

Y, ahora, intento autoconvencerme de que no te deseo el mal, aunque quisiera que hubieras sentido lo que a mi me hiciste sentir. Sé que no merece la pena, que es mejor seguir por mi camino y que cada vez que intentes aparecer, echarte del mismo.

Lo peor de todo esto, es no saber qué era ese sentimiento hasta hace apenas una semana. Es sentir que por tenerlo iba a hacerle daño a otra persona, pues no sabía lo que era. Era extraño, me sentía perdida, y es un camino que no es fácil, pero lo estoy recorriendo y, te aseguro, que a ese no volverás a entrar.

Esto no es un adiós, no soy yo la que lo ha dicho, tú lo decidiste. Sigue con tu camino, yo recorro ya el mío con otra persona.