jueves, 16 de enero de 2014

¿Abuelos eternos?

<<Nadie llora por tristeza, sino por recuerdos>>

Abrí los ojos. Recordé que hoy iba a ir con mis padres al hospital a visitar a mi abuelo. Me pasé todo el camino en coche reflexionando.
Me costaba mucho verlo en esa situación. Llevaba tres días ingresado. Los médicos decían que era muy probable que no le quedase mucho. Me sorprendía la frialdad con la que los médicos comunicaban cosas como esta a los familiares y gente cercana a los pacientes.
Había llorado ya mucho por esta situación pero reconocía que el día que de verdad faltase si que iba a llorar.
Mi abuelo había sido militar, había sido el típico hombre grande al que todos guardaban cierto respeto y pensar que ahora se encontraba tan cerca de la muerte me aterrorizaba. Dicen que siempre se van los mejores, cosa que es cierta pero también decían que no me merecía tener que ser tan joven y ver a mi abuelo en aquella situación y que no era justo que a los mejores siempre les pasase todo lo malo pero sabía que tarde o temprano lo de mi abuelo iba a pasar y que aquel hecho no dependía de ningún "karma" ni de ninguna fuerza superior del más allá.
Y así fue. Nada más llegar mi abuelo murió ante mis propios ojos. En ese momento noté como una lágrima me brotaba del ojo izquierdo. Sabía que siempre lo iba a extrañar, sabía que acababa de perder una parte de mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario