jueves, 24 de abril de 2014

Llorar como forma de vida.

<<Lamentarse es una pérdida abrumadora de energía, no se puede construir nada sobre eso, sólo sirve para revolcarse.>>

Su piel se volvía más blanca; su cara, más pálida; sus ojos, más oscuros.
Temblaba y temblaba mientras la fiebre iba en aumento. De vez en cuando, como algo ordenadamente desordenado, derramaba una lágrima. No sabíamos si de verdad era consciente de que quizás hoy le daríamos el último adiós y lloraba por eso, o simplemente le dolía tanto hasta reventar.
Él se encontraba mal. Horriblemente mal. Por mi desgracia, mi padre se encontraba más muerto que vivo. Aguantaba las lágrimas por miedo a que me viese y llorase aún más. Le daban espasmos que le recorrían todo el cuerpo. Era muy triste ver algo así en primera persona. Solo pensaba -Papá, papá, por favor, no te vallas hoy, quédate un día más, te lo suplico, por favor, papá, papá...-
Cuando entra la enfermera a cambiarle uno de los tantos sueros que le han puesto termino de venirme abajo.
-Sé que no debería decirte esto, pero es normal que llores, no quieras esconderlo enserio.
Lloré, lloré y lloré hasta que mi padre echó su último vistazo al mundo.





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