miércoles, 28 de mayo de 2014

Más que una historia, esto es una reflexión.

Si un amigo es un tesoro que no se puede contar, ¿por qué los amigos se cuentan con los dedos de una mano?


Me niego a escribir algo que la gente no vaya a comprender. Una amistad es un tesoro, una familia o un simple fracaso, podéis llamarlo como queráis. Es un término abstracto. Los amigos siempre acaban en un ir y venir sin fin. Ahora mismo estás pensando en muchos nombres, en seguida, empezarán la lluvia de recuerdos. Te incito a que pienses en ello. ¿Cuántos momentos vivisteis con gente que ahora no sabe ni tu nombre? Días de cine, de risas, lágrimas, ilusiones, sueños. Al fin y al cabo, simples sueños. Pero ahora, te propongo algo diferente. Sécate las lágrimas que posiblemente se te hayan derramado y piensa en los que están hoy y los que llevan contigo desde siempre. Sean del colegio o de cualquier lado, sean más altos o bajos, mas llenitos de amor o menos, sean blancos, negros, amarillos o del color que quieran ser, y da gracia de tenerlos. Son los que te enseñarán que quien te quiere te busca, que no debes llorar porque no verías el sol, que un amigo, por muy distanciados que este un instituto de otro, o incluso países en si, un amigo va contigo en cada sonrisa estúpida y tonta que le dedicas al móvil, en cada vez que dices no no voy a llorar porque es lo que pretenden y lo aprendiste de esa persona. Que aunque un amigo sea un tesoro que no se puede contar, los de verdad se cuentan con una mano y ¿sabéis por qué? Porque realmente los tesoros no existen y las amistades que te sirven a mejorar como persona si.


No hay comentarios:

Publicar un comentario