miércoles, 4 de junio de 2014

Imaginemos el Nuevo Mundo.

<<La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.>>


En efecto, así lo llamaba él, el Nuevo Mundo. Un mundo más centrado en valores morales y menos en ideas políticas y sus corrientes. Un mundo donde ya no se desea la guerra, si no que ya no aparece ni en el diccionario. Un mundo donde las niñas de hoy no lloren con trece años porque les han "roto el corazón". Un mundo donde las palabras salgan del corazón y no de la boca. Un mundo donde el cerebro fuese en el lugar del corazón y viceversa para poder cumplir lo anterior. Un mundo donde las opiniones no se juzgasen. Un mundo donde no te mandasen a callar, y según donde nacieras, no te matasen. Un mundo sin diferencias. Un mundo donde realmente los Derechos Humanos estuvieran presentes. Un mundo donde los políticos tuvieran narices a sacar a la luz todas las leyes que sacan para su bienestar.Un mundo que no estuviese dividido en el Primer, Segundo, Tercero y Cuarto. Un mundo donde las drogas solo fuesen un horrible recuerdo de nuestro pasado. Un mundo en el cual cuando los toreros quisieran ver sangre, se matasen entre ellos. Un mundo donde las perreras y centros para animales no tuvieran que existir. Un mundo donde nos encontrásemos personas y no trozos de carne. Un mundo en el cual enseñáramos a pescar y no le diéramos el pez. Un mundo donde si alguien se cae se le de la mano y no se le aparte la mirada. Un mundo donde las noticias solo fuesen de verdadero interés cultural y positivo. Solamente un Mundo Nuevo. ¿El problema? El haber perdido todos nuestros verdaderos valores.


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