sábado, 7 de marzo de 2015

Otra breve reflexión personal

Desde no hace mucho me estoy preguntando el porqué de que a pesar de la existencia de otros tantísimos blogs de este tipo, el mío siga creciendo. Efectivamente, si hablásemos de calidad sé que el este no sería el que más destacaría de entre todos.

Creo que he encontrado varias soluciones a ello, al menos desde mi perspectiva. Es, simplemente, la necesidad de no sentirnos solos. Me explicaré. Es el saber que hay alguien ahí fuera que se puede sentir o se ha sentido como tú alguna vez en su vida, y al fin y al cabo, acaba sirviendo como una especie de consuelo. Sabemos que el ser humano aguanta una semana sin beber líquido, dos sin comer, pero ni tan solo dos días solo, sin la mano de absolutamente nadie.

A pesar de esto, ¿cuantísimas veces nos queremos olvidar del mundo? Esas ganas locas de desaparecer que muchas veces se nos pasan por la cabeza. Siendo sincera, os aseguro que ninguno de nosotros aguantaría aislado ni un solo día.

¿Y si no es del mundo de quién intentamos huir? Por ejemplo, esos momentos que cogemos los auriculares y ponemos la música alta, muy alta, cuanto más alta mucho mejor. ¿No os habéis planteado qué quizás de quién queréis escapar realmente no es del mundo, sino de vuestros pensamientos?

Hace tiempo que asumí esto, pero aunque todavía no he sido capaz de responderlo, siempre tuve una cosa clara. Cuando me preguntan el porqué de escribir, a pesar de que sé que no se ha de responder una pregunta con otra, siempre he dicho si quería conocer mi vida y entonces lo tendrían todo muy claro.


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