domingo, 21 de febrero de 2016

Silencio

Silencio. Sustantivo abstracto. Difícil de definir. Imposible de advertir con los sentidos. ¿Quizás lo escuchamos cuando no escuchamos nada? Sabemos cuándo se rompe, por quién es roto. ¿Mejor hablar o permanecer callados? Quizás lo ideal sería un punto medio, no hablar de más, no hablar de menos, saber qué es lo que debemos decir en cada momento pero nunca romper un silencio. El silencio es bonito, es simple y a la vez muy complejo, es algo difícil de encontrar; tanto que es imposible encontrarlo en su plenitud, y, cuando lo hiciéramos, seríamos incapaces de soportarlo.

Cuando decimos de "necesitar unas vacaciones" para abandonar el ruido de la ciudad porque necesitamos silencio, necesitamos una soledad relativa, en realidad no podemos hacerlo. No podemos porque el silencio no existe. No lo pedimos, solo necesitamos cambiar el tipo de bullicio diario que escuchamos.

El silencio es muy relativo, a veces, demasiado relativo. No, no existe el silencio. Solo una pausa para poder respirar en medio de un discurso, o, tan solo, la incapacidad de generar una respuesta a otra, o no ser capaz siquiera de comenzar una conversación.


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