domingo, 24 de abril de 2016

Perdón por quererte

Me he vuelto la culpable todo. Soy la persona que más sufre y más sufrirá. Soy incapaz de mostrar esa indolencia hacia una persona que he querido, soy incapaz de fingir que no me importa. Soy culpable de haber cometido todos los errores, de haber roto todo lo que tenía. He aguantado todo tipo de comentarios, todos de personas que no tenían nada que ver. He soportado chantajes y todo el sufrimiento posible y aun así muero por poder hablar con esa persona. Sé que todo está acabado, que ya nada va a ser igual. Sin embargo, esa es la idea. La idea es que nada sea igual. Que a pesar de todas las dolencias consiga seguir a flote.

Solo quería saber si me echabas de menos pero, ¿qué importa ya si lo pregunto? No soy capaz de creer las palabras de nadie, y menos de alguien que tanto mal me ha hecho sentir. Leí el otro día, y con razón, que nunca sabes cuánto quieres a alguien hasta que lo pierdes, pero pensándolo bien... no te permites perder a alguien que quieres. No cierras todas las puertas, no cortas todas las comunicaciones, no te vuelves tan indiferente. Solo no tomas esa actitud de orgullo. Un orgullo que no va a escucharte, no va a estar por ti cuando lo necesites.

Y la gente tiene razón, todo mejora, pero cualquier persona que se haya sentido la mitad de cómo me siento yo sabrá que es difícil, que te machaca no parar de escuchar que de todo se sale. Sí, de todo se sale, pero mientras sales tu vida es un infierno. Pierdes la esperanza en todo y te cuesta volver a confiar en alguien porque sabes que hacerte daño es muy sencillo.

Y, joder, claro que te sientes solo porque esa persona ya no es que se haya ido, es que se ha llevado consigo a una parte de ti. Y no tienes una relación tan íntima y sincera con nadie más y cuando termina te rompes en mil pedazos. Lo más triste es sentir que vas mendigando amor y cariño, que necesitas que alguien te hable de algo alegre para no pensar pero que en el fondo a nadie le interesa cómo te sientes. Escuchas a la gente todos sus problemas pero nunca estarán por ti.

Y esto no es ni la mitad de lo que siento...



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