sábado, 22 de octubre de 2016

Alea iacta est

Karma, ¿sí o no? Voto por un sí. Quizás ni siquiera lea esto la persona que debe, pero solo diré un simple "Já" porque quien ríe último, ríe mejor; porque has cambiado a alguien de 10 por una de 4; por la valentía de esconderse tras otras personas; porque me recordarás hasta en tu lecho de muerte; y, porque no "rehacer" tu vida en el sentido de estar con otra persona a los 2 meses, no es un fracaso, es un simple "no quiero".

No quiero nada con nadie, no quiero fingir que ya no siento nada, aunque todo el amor se haya convertido en odio, o, simplemente, en pura confusión, en preguntas que siguen sin respuestas mientras la vida avanza de una manera tan rápida que ni siquiera he aprendido todavía a disfrutar de tu ausencia. No quiero que me corten las alas, ni que hagan cosas que me recuerden a ti. 

Mientras sigues a tu bola, yo sigo a la mía. Ojalá el tiempo demuestre a todo el mundo lo que se ha perdido, lo que ha caído en el abismo, tanto bueno como malo, pero especialmente lo bueno. Ojalá que no tengas ese mal sabor de boca como el que tengo yo ahora, que no te de miedo volver a querer a alguien, que no hayas construido una barrera a tu alrededor y, que a pesar de todas las personas que están dispuestas a que les quieras, sigas todavía igual que hace cuatro meses. Ojalá que no dependas, que nada sea tóxico, que sepas decir que "no" como yo no supe. 

Espero que disfrutes tus risas, especialmente al verme, que te diviertan todo lo que dicen de mi, y que seas muy feliz. Ojalá que el Karma no sea tan malo y que cuando un día decías morirte, esta vez no te pase de verdad. Haz una buena obra y, con esta, no juegues como conmigo. Adiós y hasta siempre, como prometiste, como prometimos.

Ha llegado ese momento en el que no crees en las palabras de nadie, ese punto en el que ya no me arrepiento de nada de lo que hago, ese punto en el que quiero cambios, en el que no quiero un "para siempre", en el que no quiero un "eres mía", sino un "soy mía, y muy mía". No voy a quedarme en un sitio fijo y concreto, no dependo de nadie, solo quiero hacerme feliz como no he hecho estos años. 

Ese momento en el que pienso más en mí que nunca, en el que consigo todo lo que me propongo, en el que por primera vez soy feliz todos los días y en el que te hago caso con lo que siempre decías de "por muy mal que vayan las cosas, siempre tienes que ver lo bueno y tirar para adelante". Ahora, entiendo el significado pleno, el porqué de que lo dijeras, y que tú ya llevabas varios meses tirando para adelante sin mí y por otro camino. 

4 comentarios:

  1. "Vomitar" todo lo que uno lleva dentro, no solo es una terapia, sino que consigue textos tan apasionados y sentidos como este. Pura emoción. Saludos!

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  2. Un relato llen de sentimientos, una terapia de letras que siempre nos ace bien.
    Un abrazo.

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