domingo, 23 de julio de 2017

Dáselo tú

   Cúrame. Sáciame. Cógeme. Acaríciame.
   Tus ausencias son mi perdición, y posiblemente también los sean tus idas y venidas.
   Los momentos a tu lado me harán perder la poca cordura que me quedaba.
   Como bien se dijo "cualquiera en su sano juicio perdería la cabeza por ti".
   El sol me quemará. Lo hará más que nunca. Dañará mis ojos, mis oídos, e, incluso, mi piel; pero tu voz podrá guiarme en esa oscuridad propiciada, en ese dolor inhumano.
   Podrá volver la tristeza, intentará anidar en mi ser, pero sé que no lo permitirás. No dejarías que eso ocurriese mientras me quieres.
   Aunque me falle la imaginación, me vuelen las ideas sin poder atrapar ninguna, o, incluso, cuando la cabeza me falle, no dejarás que camine sin los pies en el suelo.
 
   Y si nada de esto tiene sentido, dáselo tú.

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